jueves, 28 de enero de 2010

¿Se habrá ido de verdad?


Como nos tuvo tanto tiempo en ascuas... escondiéndose o saliendo furtivamente de compras al súper, uno nunca sabe. Pero hoy se supone que se fue para el otro lado, como dice alguien que conozco. De paso, siempre me gustó esa foto. Quizás por lo apócrifa.

Al igual que mucha gente recuerda "qué estaba haciendo cuando..." o "cuándo fue la primera vez que...", yo recuerdo que leí The Catcher in the Rye en pleno furor adolescente. Era como que había que hacerlo, pero quedé un tanto apocado y bajoneado porque Holden Caulfield era verdaderamente un outsider, que en lugar de hablar hacía cosas, precisamente... no haciéndolas, mirando todo desde los yuyos (¿el centeno es un shusho al igual que la soja?) a los que alude el título original (en castellano la traducción fue desafortunada, para ser educado).

En algún momento de mi vida estudié Traductorado de Inglés, y la teacher de líchercher (que tenía un aire hipposo parecido al de Isabelle Adjani en la "L'histoire d'Adèle H") nos hizo analizar A perfect day for bananafish, un cuento siniestro que me impresionó más todavía que la novela. Creo que el loco de Samurai Jack hace no mucho lo publicó entero en su blog. Búsquenlo porque está interesante.

Salinger era sick, no era un tipo normal, era un freak en una época donde todo estaba ordenadito y limpito en Estados Unidos. Será por eso que se escondió hasta hoy, apenas haciéndose ver. Quizás estaba asustado de esta presunta normalidad, probablemente porque pensaba que él no era el anormal en este orden de situaciones.

Lo triste va a ser que en las crónicas que aparezcan van a mencionar el penoso episodio de haber sido el inspirador involuntario de un imbécil asesino, el que mató al poeta equivocado. Quizás por esta razón es uno de esos escritores mucho más citado que realmente leído. Lástima, pero todavía hay oportunidad de hacerlo.

Good bye, Jerome David...

10 comentarios:

Luciernaga en vuelo dijo...

Fue un muy fructífero escritor y es una gran pérdida sin lugar a dudas.
El título del libro hace referencia a un poema que se explica en el libro que trata sobre un "guardián entre el centeno" que evita que "los niños caigan en el presipicio".
Una maravilla este homenaje.

Roedor dijo...

No sé si tan fructífero. Escribió poco y publicó menos. Pero vale la pena.

Ah. Es "precipicio".

De nada.

No podés dijo...

A mi también me gusta Zalinger.

Anónimo dijo...

No hay que robarles los Nick a la gente, es feo...
La Luciérnaga que escribio el día 29 de enero no es la Luciérnaga de siempre....
Error: lo escribieron separado, el verdadero es todo junto.
Dejarse de joder.!!!!!!!!!!!!!!!!!

Roedor dijo...

Enough.

Assez.

Cosima dijo...

Me faltó el de banana, pero los otros los leí todos. Me inquietaba pensar que me parecía a él. A Holden. De apariencia más o menos inocente, pero en realidad una bomba de tiempo.

Quizá te interese este artículo buenísimo:

http://www.nytimes.com/2010/01/29/books/29salinger.html

bonito lunch dijo...

buenisimo ese cuentito del que va al casamiento de su hermano seymour que no se hace y luego se va en un coche de la familia de la novia , que quieren matar al hijo de puta de seymour y todo eso.
genial.

Roedor dijo...

Cosima y bonito: creo que toda la serie de Seymour Glass está en Nine Stories, yo los he leído salteados y de diferentes fuentes, el único libro "físico" que compré fue The Catcher in the Rye.

Salinger era un cínico, y lo demostraba. Descreído, desencantado, burlón, maleducado. Todas esas características que un adolescente (y no tanto) suele apreciar, ¿no?

Cosima dijo...

Es como me pasa con House MD -- me siento vengada.

Será que soy una adolescente eterna..

Roedor dijo...

Será...