Cruisin’ through Núñez/Belgrano en vehículo.
Yo: Por acá, por esta plaza, a veces la veo a la mamá de Lucas pasear al perro, temprano a la mañana.
Roedorcito 2 (a la sazón compañero y amigo de Lucas, último tramo de la primaria): Sí, viene todos los días.
Roedorcito 1 (no tan "ito", ya adolescente): Claro, si no tiene un carajo que hacer…
Yo: ¿No trabaja la mamá de Lucas? (mal formulada la pregunta, me digo interiormente, pero ya es tarde).
R2: Sí, trabaja en la casa.
Roedorcito 3 (primer tramo de la primaria): Como la mamá de Felipe.
Yo: No, pero la mamá de Felipe es diseñadora gráfica (segunda metida de pata).
R3 (con lógica irrebatible): Sí, pero trabaja en la casa, vos la viste (es cierto, fui más de una vez y ahí tiene un arsenal de hardware y software que vale una pequeña fortuna).
R2: No, lo que yo digo es que ella trabaja haciendo las cosas de la casa.
R3 (más lógico todavía, lamentablemente este pibe pinta para ingeniero): La mamá de Felipe trabaja haciendo las cosas de la casa.
Yo (intentando aclarar a R3, pero oscureciendo, tercer moco en tres intervenciones): No, lo que te quiere decir tu hermano es que la mamá de Lucas no trabaja como trabaja mamá, por ejemplo.
R3: Pero la mamá de Felipe trabaja en la casa. Mamá también (más lógico, todavía, su madre es profesional independiente como la mamá de Felipe).
R1 (hinchado las pelotas): No, man, lo que quiere decir es que la mamá de Lucas se rasca las pelotas todo el día, es de esas minas que no tienen un carajo en la cabeza y no hacen nada útil.
Yo (un tanto asombrado): Tus dos abuelas nunca trabajaron fuera de su casa, y menos como diseñadoras gráficas, y me consta que están lejos de ser taradas. Las hay de ese tipo, pero también hay diseñadoras gráficas y médicas y contadoras y empleadas administrativas taradas, trabajar fuera de la casa no te da chapa de inteligente o preparado (se supone que el pibe este entiende este nivel de discurso apenas por encima de lo elemental).
R1: Nah, nada que ver (risita sarcástica).
R2: La mamá de Lucas sí que labura en la casa: se ocupa de Lucas, del perro, del papá de Lucas, de limpiar, lavar la ropa, yo voy muchas veces a su casa y siempre está haciendo algo…
R1: Eso no es hacer algo, es ser ama de casa.
A veces duele reconocerlo, pero es bueno tenerlo frente a la jeta.
Tantos años de prejuicio siempre dejan secuelas. Hace mucho tiempo que dejé de pensar que un ama de casa era poco más que un utensilio de cocina o un electrodoméstico que camina, más o menos para la edad del R1. Pero en el diálogo diario, en las formas lingüísticas coloquiales, old habits die hard.
Y percepciones son realidades.
R1 y yo tenemos una charla pendiente. Nada me garantiza que yo no haya tenido influencia, aunque sea mínima, en su manera de pensar.
Feo mirarse al espejo, ¿no?
Más de uno debería hacerlo, me parece.