sábado, 9 de octubre de 2010

Imbéciles



Cuando estaba en primer año del Colegio, el primer cuento de literatura latinoamericana que leí fue "Día Domingo", que estaba en un libro pequeñito, con tapas como granuladas, llamado "Los Jefes". Mi profesor de Casteyano (no Casteshano), el Vasco Ilundain, que todavía sigue dando clases allí, nos lo hizo analizar y de paso me leí el resto de libro, que era compactito y fluido de leer. Me fascinó que alguien contara la historia de un pibe al que le cortan el pito así como así, etc. Y las tribulaciones de un adolescente con problemas, también. El autor era un tipo peruano, qué loco, yo ni idea de quién era Mario Vargas Llosa.

Yo hasta ese momento no había leído nada del llamado "boom latinoamericano" de los '60's, y quizás no habría entendido nada si lo hubiese hecho. Mi literatura pasaba (hasta ese momento) por los libros amarillos de la colección Robin Hood y algunas cosas de Stevenson y Wilde que mi viejo me hizo leer adrede para ir conformando algo parecido a un gusto literario. Tampoco es que era un intelectual, yo tampoco lo soy, pero leer me divierte.

Y Vargas Llosa me divertía. Y mucho. En épocas de la dictadura leer algo como "Pantaleón y las visitadoras" era prácticamente subversivo: la burla salvaje hacia la institución militar tan bien escrita me hacía sentir todo un revolucionario, pero antes ya había pasado por "La ciudad y los perros", que para mí fue todo un viaje. "Cuatro, dijo el Jaguar", es una de las pocas primeras frases de un libro que aun hoy recuerdo.

Vargas Llosa, más allá de sus ideas políticas (en esa época ya estaba dejando de ser zurdito), era y es un gran narrador, el tipo que te tenía agarrado de los ojos hasta terminar el libro o hasta avanzar como mínimo el doble de páginas que te habías propuesto leer.

Es verdad que últimamente parece un poco reblandecido y repetitivo: la novela de la miña mala, su último trabajo de ficción, es un tanto aburrida y hasta parece muy referencial de un libro del español Javier Marías, con un protagonista que se dedica a lo mismo, e historias con varias mujeres. Demasiado parecido.

No obstante lo dicho, antes de esta última novela siempre me fascinó encontrar algo de Vargas Llosa y disfrutarlo, como La Guerra del Fin del Mundo o La Fiesta del Chivo, el primer libro que me leí de la pantalla de una computadora sin imprimir, tan enganchado que estaba. O Conversación en la Catedral, libro que tuve que releer varias veces luego de mi adolescencia para ir encontrándole cada vez más atractivos.

Como consecuencia de lo anterior, me causa mucha risa ver a toda la progresía nacional prominente y a mucha gente de todo este ámbito blogger underground que lo ha ninguneado sin que le merezca un maldito comentario, presuntamente por su ideología política. Resulta claro que es difícil objetar a Vargas Llosa por sus méritos literarios, por lo cual pienso que la mano viene por ahí, que unos/as cuantos/as petisos/as mentales miran para otro lado y siguen viviendo en una nube de pedos.

Si fuera por esos imbéciles, el panteón no debería incluir a gente como Borges o Gide.

Y lo que nos estaríamos perdiendo, ¿no?

17 comentarios:

bonito lunch dijo...

esta bien el premio aunque el tio me caiga mal.
tiene grandisimas novelas.
mi hermano escribidor me decia que era como no contratar a un gran carpintero porque fuera hincha de boca.

Roedor dijo...

100% de acuerdo. En otras palabaras, es como no permitir comentarios inteligentes porque fuera gallina, ¿no?

mujerdeole dijo...

Roedor. Se lo digo claramente.
Mis problemas con la gente como Vargas Llosa de nuestro continente es ideológico y en el caso del recientemente premiado más aún porque se ha postulado a presidente del Perú con ideas bien repudiables y por suerte no ganó, porque no es alguien querido en su país.
Luego, este premio y todos los otros que ha ganado como escritor se los merece toditos y nada que decir.

Saludos

Alelí dijo...

A mi me gusta como escritor, mucho! La guerra del fin del mundo es impecable, fascinante!

El premio y su merecimiento está más allá de mi alcance o autoridad para refutarlo o todo lo contrario.

Hasta ahí llego.

Roedor dijo...

mujerdeolé, todo bien, pero... Vargas Llosa perdió contra Fujimori, que sin duda es todo un ejemplo para la democracia latinoamericana...

Dejando de lado las ironías, no veo porqué se tienen que poner sombras sobre los méritos que tuvo y tiene para ganar el premio Nobel de Literatura, no algún galardón a la solidaridad con los desposeídos.

Alelí, quizás el criterio de la academia para premiarlo está "atrasado". Quizás debieron dárselo cerca de los '80, cuando ya había escrito lo que muchos consideran su obra fundamental, pero, nuevamente, estamos hablando de Literatura, no de política, con la que se puede estar o no de acuerdo.

emeygriega dijo...

Del boom no hay uno que no esa excelso. Vargas LLosa y Fuentes son mis favoritos. Conversación en la Catedral, Los Jefes, los Cachorros, La Ciudad y los Perros, que aun conservo viejitos, fueron mis primeras lecturas de adolescencia. Las obras de teatro no las leí.
Es un grande y sus ideas políticas le interesan a nadie, a Jaime Bayli como mucho, por suerte Cuba y América Latina pudieron vivir con el descontento de los chicos del boom, que cuando agarraron moneda y se pusieron chotos, se mimetizaron con Las Tías Julias de Lazzari. Pero es normal, como los problemas de próstata.
Si me negara a leer a Vargas LLosa, no leería a Sarmiento ni a Borges ni a ninguno mis escritores argentinos favoritos, así que un brindis por Don Mario, que a diferencia de la derechita cool argentina, deja miles de páginas escritas como nadie podría escribir un renglón.
Palabras mayores, mayores de verdad, una prosa y un manejo del idioma realmente mágico.

Roedor dijo...

Yes indeed.

Ya casi no queda gente que pueda escribir y que a la vez nos entretenga.

mujerdeole dijo...

Justamente. Lo malo que en los preceptos económicos el ahora Nobel se parecía mucho más a Fujimori que al progresismo que en ideas artísticas y estéticas sin dudas pertenece.
Pero insisto, no hay polémica para mí y acuerdo bastante con algunos puntos de tu post. Bien por el Nobel. Mal por sus manifetaciones políticas públicas siempre a contramano de la relidad latinoamericana a la que también sin dudas pertenece o debería pertenecer.

Saludos

Roedor dijo...

Yo creo que Vargas Llosa no es "progresista" cuando escribe ficción. Es muy bueno. O entretenido, si es que no puedo juzgar qué es bueno y qué no técnicamente en literatura.

Y a eso voy yo: me resulta irritante que a causa de sus ideas políticas, que más allá de que uno disienta (yo disiento, por ejemplo), son respetables, muy poca gente haya saltado de alegría por este premio. A mí me consta que Vargas Llosa era "casi argentino" y no lo digo con ese falso fervor nacionalista que surge de las competencias deportivas: mucha gente de mi generación lo tenía como un escritor de cabecera, y aunque no fuera así, sabía muy bien quién era y formaba parte del paisaje literario de nuestros días jóvenes, tan libres en las páginas de un libro, tan sórdidos en las calles de esta ciudad.

Yo no me puedo permitir un "pero" ante este premio. Lo que puede argüirse quizás es que la academia sueca lo leyó un poco tarde, porque posiblemente sus días dorados como narrador hayan pasado.

mujerdeole dijo...

Bueno, Roedor, si lo decís por mí. Se me ocurre que uno no celebra con alegría jutamente cuando alguien a quien no quiere por sus ideas se gana algo. Yo no me pongo en contra del galardón, no lo repudio, pero de ahí a que se me pida saltar de alegría, me parece que tal vez es pedir demasiado.

Saludos

Rob K dijo...

Sabiéndose públicamente qué es lo que MVLL piensa de los gobiernos del Sr. Kirchner y de la Sra. Fernández, me sorprendió (y me alegró por la pluralidad que eso pone de manifiesto) que este fin de semana, tan luego en la TV pública, se repitiese un programa de una hora con un reportaje de Osvaldo Quiroga al escritor, hecho hace algún tiempo.

Una muestra de amplitud de criterio del programador que, confieso mi prejuicio, no esperaba y que aplaudo.

Roedor dijo...

Rob, me alegro de que eso sucediera, realmente es buena esa amplitud de criterio, aunque sospecho seriamente que estaba algo editado... (qué prejuicioso de mierda).

No, mujerdeol{é, no hacía referencia a Ud., che, lo que me sigue costando es el "pero", sin embargo. Es complejo, pero seguro que con Ud. me explico lo que quiero decir.

Darío dijo...

Aplaudo el premio. Y me dió por las pelotas el suple de espectáculos de Página 12 que ya desde el copete se ponía un "a pesar de".

brasil dijo...

Y si, es de los buenos y formó parte de mis lecturas

Mi primer libro "adulto" me lo dió mi viejo a los 10 años y era Vida de Perros de Leonidas Barletta. Ese mismo verano me tiró Bestiario por la cabeza y comenzó el idilio con Don Julio

De todas formas de los peruanos prefiero a los indigenistas: Ciro Alegría (más tradicional), y el tambien finado Manuel Scorza (más desquiciado)

Y un chileno a mi humilde entender los supera a los 3. Jose Donoso.

Roedor dijo...

Darío, bueno a eso me refería yo.

brasil, Scorza me mató, lo conocí por un compañero mío que ya había pasado la etapa Vargas Llosa, sería por 2do. año de la secundaria. Redoble por Rancas y Garabombo el Invisible son gloriosos.

Don Julio a mí me sigue emocionando, aunque ahora es chic decir que "no sabía escribir"...

brasil dijo...

Pues lea La Danza Inmovil. Bellamente triste

MARIO VARGAS LLOSA dijo...

PARA OPINAR PRIMERO LEER SUS LIBROS