sábado, 15 de septiembre de 2007

Encore une fois...

Ok, la Detu me apuró porque le dejé pendiente un asunto.

Como soy un hombre de honor, cumplo.

Ahí vamos, a ver cómo sale:

"Cuando saque todos estos clavos de esta cosa voy a construir un estante que va a durar mil años!", dijo Bull, cada hueso temblándole con excitación infantil. "Hey, Sal, ¿te das cuenta de que los estantes que fabrican en estos días se quiebran bajo el peso de pavadas a los seis meses, o en general se rompen? Lo mismo con las casas, lo mismo con la ropa. Estos bastardos inventaron plásticos con los que pueden hacer casas que duren por siempre. Y neumáticos. Los estadounidenses se están matando a sí mismos de a millones todos los años con neumáticos de goma defectuosos que se calientan en el camino y revientan. Podrían fabricar neumáticos que no revienten nunca. Lo mismo con la pasta dental. Hay un tipo de chicle que inventaron y no se lo muestran a nadie, que si lo mascas desde chico nunca vas a tener caries por el resto de tus días. Lo mismo con la ropa. Pueden hacer ropa que dure para siempre. Prefieren hacer ropas baratas para que todo el mundo siga trabajando y marcando tarjeta y organizándose entre ellos en sindicatos sombríos y tropezándose por ahí mientras que el afano a lo grande sigue en Washington y en Moscú". Levantó su pedazo grande madera podrida. "¿Te parece que con esto puedo hacer un estante espléndido?"

En tiempos de efemérides, el extracto anterior es el segundo párrafo de la página 149 del libro que estoy (re) leyendo en estos días, On the Road, por Jack Kerouac (1922-1969), tomado de una muy buena edición hecha ad hoc en 1993 por el Quality Paperback Book Club, que también contiene la sequel, The Dharma Bums, y The Subterraneans, todo en un solo librito. Qué tul.

En estos días se cumplió medio siglo de la edición original de On the Road por Viking Penguin en 1957, y la traducción fue hecha por mí, así que sabrán disculpar las inexactitudes. Siempre es bueno volver al viejo Jack.

Pasamos la bola, entonces, a Luigi, Juan Hundred y Milkus.


17 comentarios:

Milkus Maximus dijo...

Grazie caballero.
Desconozco si la traducción es buena (alguna lo es?), pero el producto final está bueno.
Gracias ... totales.

Roedor dijo...

Sep, sin el original al lado es difícil juzgar, ¿no? Y aun así, está el famoso dicho "traduttore tradittore".

Pero es lo que hay. Hay mucha gente que vive decentemente de eso, yo mismo en una época pasada sin ir más lejos (aunque sí, hay que irse un poco lejos en el tiempo).

bonito lunch dijo...

LO TENDRÍA QUE HABER PUESTO EN INGLES
LA HUBIERA DADO UN TOUCH QUE NI LE DIGO

Tucho dijo...

Tiene razón Lunch, je. Acá somos todos cultos y sabemos leer e interpretar en cualquier idioma (!).

Qué lástima que no sabés lo de Charly, te tenía fe. Si la encuentro te lo paso, es igual.

Luigi dijo...

Gracias por el convite; ahi vamos viendo algo.

Abrazo

Darío García dijo...

Excelente fragmento, y toda la obra también. Saludos!

Roedor dijo...

Bueno, nadie hizo notar que en ningún momento puse el título de la novela en cuestión en castellano.

Para mí sería "En la ruta" y no "En el camino".

Luigi dijo...

bueh... es que está hilando muy fino!
Nombró libros y autores que (estimo) no voy a conocer al menos hasta dentro de unas 8 reencarnaciones!!!
Encima le tengo que traducir el titulo??

La condesa sangrienta dijo...

¿será porque se refería a "la" famosa Route 66 y no a "el" camino?
Por lo demás, ahórremos el laburo y traduzca al pie querido, plis!

La condesa sangrienta dijo...

PD: de cualquier manera, esa ruta abrió un nuevo camino. Bien vale cualquiera de las traducciones según la connotación o la literalidad que el traductor haya querido darle.

Detu dijo...

Bien por cumplir el meme, sólo que cambió la consigna Roedor! El meme era sobre el apellido de origen. Igual por las moelstias que se tomó al traducir el pasaje, se lo tomo por válido.

Anónimo dijo...

*un sujeto que haya leído a kerouac, creo, se enfrentará de manera diferente a las cuestiones trascendentales de su existencia, que un sujeto que haya recibido una excesiva dosis de radiación de 'soñando por un sueño'.
lo que quiero decir es que le tengo más fe al primero, hasta para elegir una lata de arvejas en un supermercado cualquiera.
un saludo.
JH

Roedor dijo...

countess, el camino siempre enseña, se lo llame como se lo llame.

Detu: ups! Mire cómo vendré de despelotado que me confundí con la consigna de la primera encomienda de ese tipo que me hicieron. Veré de compensarlo de algún modo: ¿acepta patacones?

JH, gran verdá, ¿de dónde sacó esa cita? ¿O estoy tan boliáu que no la vi?

Roedor dijo...

detu, ahora que leo bien, entiendo porqué mi inconciente se negó a tomar la consigna: solamente UNA persona en el universo blogger, calculo, sabe exactamente mi nombre y mi apellido, y hasta me conoce en persona.

Y tengo intenciones de que eso siga así. Mientras tanto, confórmese con citas del viejito beat, m'hijita...

La condesa sangrienta dijo...

bue... parece que hay más de una lagartija por estos pagos.

Roedor dijo...

Lagartijo, countess... pero yo creo en la mutación de las especies.

La condesa sangrienta dijo...

¿y de qué color son los ojos del lagartijo mutante?