viernes, 7 de marzo de 2008

Lugares comunes


Efectivamente, como alguna comentarista sugirió hace poco, empezaron las clases y me quedé patitieso y sin poder reaccionar.

Como creo que dije alguna vez, no suelo cantar el Himno Nacional Argentino en ningún tipo de acto oficial o no. No lo digo con orgullo, sencillamente cuando se cumplieron 20 años de mi egreso del Colegio secundario donde fui, en el Aula Magna en plena democracia recordando momentos vividos en el mismo edificio en plena dictadura, me encontré mirándome a los ojos con compañeros y compañeras que al igual que yo tenían un nudo en la garganta que nos impedía ir adelante con el grito sagrado, y no precisamente de la emoción que nos embargaba.

Pensé que era una cosa mía solamente, pero parece que somos unos cuantos. A veces lo noto en algunos actos escolares a los que concurro. OK, puede haber algún extranjero, pero no son los más.

Pero lo que me pone loco de este tipo de cosas son los discursos encendidos dándole la bienvenida a los remolones que estuvieron pelotudeando durante casi 3 meses, hablar de las amistades, los murmullos en los recreos, el compartir, la democracia, los valores, la formación ética para el mañana... en (al menos en algunos casos que conozco) instituciones cuyos fundadores y actuales dueños fueron colaboradores de la administración (no gobierno) usurpadora que sufrió el país entre los años 1976-1983 (ambos aproximadamente).
Me consta que en algunos de esos establecimientos tienen el culo sucio, especialmente en aquellos que no son estatales (y en algunos de estos también), pero los discursos de comienzo de año, en algunos casos, bienvenidamente breves, no cambian en su médula, hablan de una realidad que no es la que viven nuestros niños, los educandos, las blancas palomitas o las pendejas que andan con kilt por ahí.
La vida estalla en la calle (estasha en la cashe) y en esa burbuja de puertas adentro las convenciones, los lugares comunes, las frases hechas son las que pretenden, esperemos que sin éxito, que nuestros hijos se vayan adormeciendo como nos adormecimos nosotros en su momento y devengan en lo que somos, o sea una manga de escépticos que, entre otras cosas, no creemos en nada, pero mucho menos juramos con gloria morir.
Pensándolo bien, eso de morir con gloria, prefiero que mis hijos también pasen de ello.

11 comentarios:

Darío / Viaje Secreto dijo...

Lo mismo digo, sin duda.
Aunque cada vez que tocan el himno en la escuela de mi hijo, y veo la situación escolar, los maestros, los chicos... me emociono como antes no lo hacía. No sé bien porqué, pero puede ser algo de nostalgia y a la vez de emoción por ver que la realidad también es esa, una realidad que a veces debe ser una burbuja, porque al fin y al cabo, lo que suceda en la calle lo van a aprender igual. Y, ojo, no estoy defendiendo el sistema educativo, que bastantes falencias tiene; pero creo que algo de "espacio dedicado al saber" tiene que haber, y traté de no sonar cursi pero no pude, bueh... otra vez será.

bonito lunch dijo...

con respecto a los discursos de comienzo, final o cualquier fiesta patria, siempre son piezas rebuscadas
que por lo general no dicen nada.
a veces tenemos algún docente piola que se trae algo bueno, pero es muy raro.
además las maestras pronuncian las elles como isabelita: por ellio y para ellio..... y cosas asi.

Pol dijo...

Me da infinita tristeza recordar la penumbra gris que me significaba ir a la escuela vestido de gris y celeste a formar fila tomar distancia descanso y firmes.
Quiero creer que cuando a mis hijos les toque ir a la escuela -en el caso que eso decidamos- los discursos acartonados habrán caído dándole lugar a un desatino próspero y alentador.
Creo que lo que nos pone el nudo en la garganta es una mezcla de profunda melancolía y cachetazo de la realidad: hemos perdido la infancia para siempre.

Tucho dijo...

Mientras en esos colegios se siga venerando la figura de Sarmiento, habrá algo que falle. Yo fui a colegio privado -y de monjas encima- y no tengo recuerdos muy bonitos, más allá de algunas amistades, claro...

La cita del "juremos con gloria morir" me hizo acordar al tema de Calamaro que dice "juremos con gloria vivir"... ¿no debería haber sido así?

We don't need no education. SNM.

La condesa sangrienta dijo...

La Educación está devaluada, los símbolos vaciados de contenido y los discursos perimidos, ok. pero una actitud escéptica o anarquista no conduce ni mejora nada.
Qué quiere que le diga...desde mi solitaria trinchera sigo levantando la bandera de la educación y la pertenencia a un lugar. Eso me hace comprender mejor al otro quien, aunque distante en el mapa, llora, ríe y padece las mismas cosas (es esto de "pinta tu aldea y pintarás el mundo").
Y el último verso del Himno habría que cambiarlo sí... en vez de "juremos con gloria morir" debería ser "juremos con arte morir", en principio porque creo que los cuadernos Gloria han sido reemplazados por Arte, el resto se explica solo.
Ah... eso de Susvín culos rompió, también necesitaría una reformulación.
Beso

"Pequeño liberal de café" dijo...

Yo me negué a jurar la bandera cuando tenía 9 años y estaba en cuarto grado. Los símbolos patrios siempre gave me the creeps. Pero el Himno me parece estupendo, fraterno. Antes era sanguinario pero después lo pulieron y quedó muy bien. Me gusta un mucho la parte que habla de “los libres del mundo”. Y dice “con gloria morir”, no “con gloria matar”. Siempre lo sentí como una canción que cualquier persona puede disfrutar como propia más allá de su nacionalidad. Además (y lo digo con total sinceridad), es uno de los himnos nacionales que—en su versión actual, depurada, que de todos modos es la única versión que aceptamos—no son nacionalistas ni están basado en la enemistad. O ésa es mi idea.

Roedor dijo...

Darío, yo también siento la emoción por mis hijos, no por todo lo demás. El sistema educativo me parece que no mejora nunca, aunque tiene algunos otros matices que antes no tenía, quizás hay docentes que son de nuestra generación y no tienen algunas taras (algunas, otras sí, y a veces tienen otras que los de antes no tenían, y así ad infinitum).

bonito, lo peor son las "she". Por "esho", o como una docente de mi hijo del medio que para que se callen decía "todavía escucho bushicio". Ay mi Dios...

pol, si usté no me manda a los pendejos a la escuelas, va a tener serios problemas, usté pero principalmente los pendejos. Mañana siempre es mejor, pero como se ve, algunas cosas son inmanentes.

tucho, Sarmiento no es tan así. Es la típica figura superstar argentina, con luces y sombras muy marcadas. Él mismo era así en su vida. Lástima que por ahí se rescata la figurita y la visión simplista. Quizás si se viera el panorama completo, los alumnos (incluidos nosotros) podrían tener o haber tenido un panorama más amplio y aprender a distinguir matices. Uno de los grandes males de este país es no saber/no poder apreciar los grises.

condesa, lo mío no es anarquista ni nada. Es una queja en defensa de la buena elocuencia. Y de ponerse a pensar antes de escribir el papelito.

Piedra libre para Claude detrás del nick (el que le puso ese mote es muy poco original y bastante cursi, le aseguro, lo digo con propiedad y conocimiento de causa, ¿eh?): el himno "censurado" parece bastante más razonable que el original, le concedo. Lo que a mí no termina de cerrame es ese patriotismo encendido, y posiblemente debe ser porque no me tocó vivir una época como esa, donde todo era más "intenso", y morían de a centenares de miles en defensa de causas como la libertad y esas paparruchadas. La música sí, la música me parece hermosa.

Lau dijo...

Yo me agrego a la experiencia de Tucho y recuerdo mis días (bah. 14 años) en la institución privada religiosa y encima ...No mixta! Más burbuja que eso no podía ser. Incluso era un establecimiento muy antiguo, con pupitres que tenían lugar para el tintero (¡!), tarimas, se respiraba un aire medieval...mi uniforme era azul oscuro (podría haber sido negro...bien dark)...
Igual ahora no me arrepiento...y no creo que se pierda la infancia así...de hecho era como un mundo de fantasía y solemnidades (no siempre linda...pero fantasía al fin)muy lejano a los años y años de realidad que me esperan por delante (llenos de burocracia y oficinas, y tráfico..o lo que sea más factible en una vida adulta normal....ya dejé de soñar con convertirme en una rock star).

No estoy en contra de que la educación (en cuanto a los programas) avancen con el siglo XXI pero sería bueno ver por qué a muchos nos salta cierta nostalgia con este tema.

estejulioesuno dijo...

A veces uno tiene un nudo en la garganta pero no significa nada. No les des demasiada pelota a las emociones. Gracias. Sr. Spock

Roedor dijo...

Lau, yo tenía pupitre individual con tintero pero en la escuela secundaria, no en la primaria. No era religioso, pero se adoraba a las santas autoridades, la ley y el orden y a "nuestro estilo de vida". No me da nostalgia, en resumidas cuentas la pasé bien pese a que, como intento explicar en el texto, esos momentos "burbuja" no han cambiado con las décadas, y todavía hoy no entiendo cómo no se han dado cuenta.

Julito, es bueno prescindir de las emociones de vez en cuando. Me hace acordar a cuando escuché por primera vez la canción "I'm not in love" de 10cc, o una canción de los Talking Heads del mismo nombre. De manera distinta, ambas hablan de lo mismo.

Roedor dijo...

Ahora es tarde, pero nadie se avivó (o no consideró importante mencionar) de que esa foto no es de este país.

Igualmente lucen un tanto ridículos.