sábado, 18 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
That old white magic

Con sólo 1,85m de estatura y casi 82 kilos de peso, el rubio ese de la foto, Steve Kerr, en ese momento el 25 de los Chicago Bulls, se las arregló para hacer historia en el básquet de la NBA y del mundo.
Esa foto marca el momento exacto en que contra todos los pronósticos, en el partido 6 al mejor de 7 y definitorio, Steve Kerr y no Michael Jordan, su compañero y la estrella del equipo, y además el mejor jugador de básquet de todos los tiempos, definió el partido contra los Utah Jazz en las finales de 1997.
En el video de abajo se ven varias cosas simpáticas, para quien no entiende los parlamentos: Kerr dice que Michael Jordan, candidato natural a tomar cualquier tiro del final, decidió no hacerlo porque en el partido anterior de la serie le robaron la pelota y terminaron perdiéndolo... Entonces, lo que se ve en el minuto pedido por Chicago es que Jordan le dice a Kerr que "esté listo", y Kerr le responde "voy a estar listo". Y caramba si lo estaba.
En la jugada subsiguiente, luego de sacarse magistralmente de encima no a uno sino a dos marcadores, y con escasos segundos en el reloj para que termine el partido, Jordan queda frente al cesto, en pleno salto y a escasa distancia, perfecto para convertir: 99 de cada 100 jugadores, y más si se llaman Michael Jordan, habrían tomado ese tiro. Él no, y por eso es quien es. Sorprevisamente le baja la pelota a Kerr, quien muy tranquilo parado en la línea de tiros libres, mete el tiro y gana el partido. Y la serie. Y el campeonato.
La chicana del final, tomada durante el festejo oficial del campeonato por parte de los Bulls, consiste en Kerr gastándolo a Jordan porque en el minuto pedido le atribuye haberle dicho a su entrenador Phil Jackson (otro que ganó todo, inclusive hasta el día de hoy) que "no se siente confortable" tomando el último tiro. Luego del comentario de dudosa veracidad y la carcajada general, Kerr termina diciendo que en ese momento pensó: "Uf, otra vez voy a tener que sacar a Michael de un problema..." Más carcajadas.
Time out. Paso en el tiempo.

Unos años más tarde, 2003 para ser precisos, y siempre con el 25 en la camiseta, Steve Kerr, quien durante muchos años tuvo el honor de ser el tirador de triples con más efectividad en la historia de la NBA, tenía algunos cartuchos en el bolso, esta vez jugando para los San Antonio Spurs.
En las finales de conferencia contra los Dallas Mavericks, también en el 6to. partido, los Spurs, donde ya jugaba Manu Ginóbili, la estaban pasando muy mal sobre el final del 3er. cuarto. Kerr ya era un veterano, tenía unos 37 años y en toda la serie no había jugado 1 (un) partido. Ni uno. Luego de convertir un triple sobre el final del 3er. cuarto que mantuvo a buena distancia a su equipo, entró faltando unos 2 minutos para el final del partido y convirtió no uno sino tres triples seguidos, dando un golpe fatal en el marcador y en el ánimo a sus rivales: los Spurs pasaron de perder por pocos puntos a ganar por casi una decena. Con esa remontada, que los Spurs consiguieron mantener gracias a su famosa y crudísima defensa, el equipo ganó la serie y en la final de liga pasó por encima de los New Jersey Nets, consagrándose campeón de la NBA.
En el video se ve la secuencia, si miran el reloj que está en el ángulo inferior derecho verán que la seguidilla se produjo casi en jugadas sucesivas y con el tipo tirando la pelota apenas le llegaba a las manos.
Disculpen a los chinos que aúllan, pero es el mejor y más compacto compilado que encontré.
Salvando los años luz que me separan de Kerr, yo también soy un tirador cuando juego al básquet, y siempre admiré a gente como Kerr o a Reggie Miller, otro histórico a quien tuve el privilegio de ver jugar en vivo a pocos metros de mi asiento hace unos años durante un viaje a USA.
Todo esto surgió porque hace poco, tirando al cesto con uno de mis hijos en el club, le dije "cuando tirás no tenés que pensar, y casi seguro que el tiro entra", y le causó mucha gracia. Kerr, Miller (ambos retirados a esta altura) y unos pocos privilegiados más se ausentan por unas décimas de segundo del universo y simplemente lanzan la pelota que irá, como hacen los arqueros zen con sus flechas, exactamente al lugar donde ellos quieren que vaya, que en este caso es dentro del cesto.
Es lo más parecido a la perfección que he visto dentro del deporte. Más que un tiro libre de Román, mirá lo que te digo...
domingo, 12 de diciembre de 2010
Obscene

La foto de arriba fue tomada en mi barrio, hace un par de días, por mí.
El auto de la foto es un modelo muy nuevo de una conocida marca alemana, dos puertas, un roadster con todas las letras.
Como se aprecia, estaba estacionado en un día laborable en horario diurno de trabajo, en una de las dársenas de carga, diseñadas para camiones, de una fábrica de productos alimenticios del barrio de Núñez.
A la gente esa le va muy bien: sus productos están en todos lados, y los camiones entran y salen todos los días, inclusive en horas nocturnas, tienen una actividad febril, y parecen cumplir con todas las normas que hay que cumplir: todos sabemos que este tipo de negocios "ensucian" un barrio, crean peligro de contaminaciones varias, pero por lo que se ve, llevan adelante todo con una pulcritud ejemplar. Sus productos, los he probado, tienen una calidad más que razonable.
Todo muy lindo.
Salvo por el hecho de que el propietario de ese automóvil, posiblemente uno de los dueños de esa fábrica, desentone con tanta coherencia y corrección, y esté meando fuera del tarro, pero mal.
Aclaremos: no me "opongo" a que quien tenga éxito en la vida o en los negocios, o inclusive alguien a quien el dinero le llovió de arriba y nunca pensó ni piense en laburar, se lo gaste como quiera en lo que quiera. No puedo tener esos pruritos ridículos a esta altura de mi vida, ¿no?
Lo que me parece una cachetada en la jeta es ese show off flagrante de desigualdad, de refregarle a los operarios de ese lugar, que quizás no ganen tan mal, que eso que ven ahí es la suma de los salarios de 2 ó 3 vidas como las suyas. Me cago en el riesgo del capital, la plusvalía, o inclusive en la descarada desigualdad en el reparto de la torta. No soy economista y tampoco político.
Ojalá que al dueño de ese automóvil no le pase nunca nada malo que motive que su pulcra esposa (si es que la tiene) salga ante las cámaras a pedir "justicia". El mundo está tan conectado hoy que a ningún hijo de puta o persona necesitada en estado de desesperación (a veces esos conceptos van juntos, lamentablemente) le cuesta nada averiguar un par de cosas, hacer un par de seguimientos, un par de llamados y ya, operativo armado.
Las leyes de la física todavía funcionan: en este planeta, si acercás demasiado la mano al fuego, lo más probable es que te quemes.
viernes, 10 de diciembre de 2010
A tono con los tiempos
Canción típicamente navideña, clásico de todos los tiempos, ambas cosas del lado de allá arriba, detalle que está más que claro ya con el título solamente.
Posiblemente mi cantante femenina favorita, después de la otra canadiense, y unos cuantos cuerpos por delante de otra canadiense.
Enjoy.
Posiblemente mi cantante femenina favorita, después de la otra canadiense, y unos cuantos cuerpos por delante de otra canadiense.
Enjoy.
martes, 23 de noviembre de 2010
Dedicado a vos, pero no estabas escuchando
Siempre es bueno algún Soft Machine. La psicodelia, pese a la creencia general, está mucho más cerca de la realidad que la realidad misma.
El de la guitarra (y compositor), el finado Hugh Hopper. En la voz, el eterno y mágico Robert Wyatt. ¿Cuánto tendremos que esperar para encontrar un cantante como él?
Famous parabolic versions
Songs that promise:
Beauty, sleep, love, sadness.
Do I dream that something's missing?
Hungry, thirsty, open off-peak mind
Give me the truth, give me the truth,
give me the truth, tell me...
Songs and verses,
Handy captions,
Photographs of
Real-life action, horror, madness.
Can it be that something's happening?
Wash me, paint me, but please don't taint me
Give me a chance, give me chance,
give me a chance...
When I was young, the sky was blue
And everyone knew what to do
But now it's gone, the telly's here
Mass media, the sewer too
Universal maximillion
Eight rare cases
Chickenpox and crawling gladness
Seemingly it's nothing happening
Cure my doctor
don't swallow him down
Give me the cure, give me the cure,
give me the cure...
The night was cool, the moon was bright,
The air was clear with oxygen
The stars were there, and in my eyes
Were thousands of chrysanthemums
Don't use magnets -
Geophysics carry you back
Wholesome, healthfood, homepride
Satisfied
Something outside gives out hunger
Face my mirror
Electricity...
Enjoy.
El de la guitarra (y compositor), el finado Hugh Hopper. En la voz, el eterno y mágico Robert Wyatt. ¿Cuánto tendremos que esperar para encontrar un cantante como él?
Famous parabolic versions
Songs that promise:
Beauty, sleep, love, sadness.
Do I dream that something's missing?
Hungry, thirsty, open off-peak mind
Give me the truth, give me the truth,
give me the truth, tell me...
Songs and verses,
Handy captions,
Photographs of
Real-life action, horror, madness.
Can it be that something's happening?
Wash me, paint me, but please don't taint me
Give me a chance, give me chance,
give me a chance...
When I was young, the sky was blue
And everyone knew what to do
But now it's gone, the telly's here
Mass media, the sewer too
Universal maximillion
Eight rare cases
Chickenpox and crawling gladness
Seemingly it's nothing happening
Cure my doctor
don't swallow him down
Give me the cure, give me the cure,
give me the cure...
The night was cool, the moon was bright,
The air was clear with oxygen
The stars were there, and in my eyes
Were thousands of chrysanthemums
Don't use magnets -
Geophysics carry you back
Wholesome, healthfood, homepride
Satisfied
Something outside gives out hunger
Face my mirror
Electricity...
Enjoy.
Quoi encore?

A pocos minutos de comenzado el show en La Trastienda, la morocha intentó hacer cantar al escasísimo público. El coro del estribillo de su hit "Elle panique", incluido en su reciente CD "Miss Météores", dice, "elle panique, elle panique", que viene a ser como que a ella le agarra el pánico. Pobre respuesta entre gente no demasiado afecta al pogo. Ceño fruncido de la morocha, que la rema y sigue adelante.
Minutos antes, en el nivel superior de la sala, una señora sesentona con mucho aspecto de argentina trataba de embaucar a una de las acomodadoras del lugar diciendo "perdí la entrada" (¿?) y "yo vine con el embajador". No hubo manera. Abajo a averiguar qué onda.
La presencia de unos cuantos francoparlantes en la sala no pasó inadvertida para la morocha, quien con aire resignado y conteniendo la cara de ojete, lanzó: "He hecho miles de kilómetros para encontrarme con un montón de franceses..." A veces costaba prestarle atención a sus palabras y a su canto, tan sexy ella con un vestido negro medio vaporoso, y con esos saltitos flamencoides a los que es tan afecta. Sin ser una mujer exuberante, a más de uno nos puso bastante nerviosos...
Más allá de los barquinazos, el show de Olivia Ruiz fue cortito, apenas una hora y cuarto, pero contundente. Detrás de ella venían los Pavement o no sé quién, y tenía que despejar el escenario. La banda tenía su formato acústico, que gracias a algunas triquiñuelas ocasionalmente sonaba grunge, una característica de esta francesa hija de franceses pero con ancestros españoles (su apellido real es Blanc, el Ruiz viene de una abuela), que se las arregló para enardecer a un público que evidentemente no tenía el entusiasmo de los que suele enfrentar en otros escenarios.
Las canciones de Olivia Ruiz pueden ser cualquier cosa: algo de cabaret, aires españoloides y arábigos, mariachi, rock and roll, punk, chanson francesa tradicional (cantó un hit de Edith Piaf), lo que venga. La chica no le hace asco a nada. Durante la breve performance cantó en francés, inglés y castellano. Su dominio de este último idioma es más que decente, salvo el clásico acento español (ay, esas "zetas"...).
Luego de un par de arengas y con amenazas de que hasta que todos no levantaran los brazos ella no iba a comenzar a cantar su último bis ("J'traîne les pieds", uno de sus hits), se puso al público en el bolsillo, que al final rugía por más cuando sabía que no había tiempo. Un descolocado, o no tanto, le pidió el hit de Mano Negra "Mala vida" a lo que rápidamente replicó entonando los primeros versos a capella y disculpándose por no poder cantarlo entero porque su banda no sabía el tema. Lo mandó a bajarlo de internet: ella hizo un cover de esa canción en un compilado.
Lo que uno lamenta es que por falta de difusión de un par de nabos que encima pusieron plata, esta mina probablemente no vuelva en mucho tiempo. Tardó 4 años en venir de vuelta, dijo que esperaba no demorar tanto tiempo hasta la próxima pero lo dudo. Dijo que su reciente CD se había editado recientemente aquí: si lo compran 100 personas creo que es mucho...
Al igual que con cosas que vi en el Hot Festival el fin de semana, hay gente local que podría hacer una carrera entera con 4 ideas que puede sacar de artistas como Olivia Ruiz. Pero la vida sigue y es lo que hay.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Pregunta ¿retórica?
martes, 16 de noviembre de 2010
Sólo por un momento
Sí, sólo por un momento, quizás un par de horas, el resto de la música producida en el planeta, en especial en este pedazo de tierra, me sonó como algo vulgar, falto de gusto, esencia, espíritu, sensibilidad y corazón.
En las desprolijas y borrosas fotos de abajo, Stuart Murdoch, micrófono en mano, iluminado por el seguidor, sintiendo el rhythm of the heat porteño, en un sector de la platea a escasos 7 metros del torpe fotógrafo.


Life is beautiful. Y todos perseguimos la vida, ¿no?
En las desprolijas y borrosas fotos de abajo, Stuart Murdoch, micrófono en mano, iluminado por el seguidor, sintiendo el rhythm of the heat porteño, en un sector de la platea a escasos 7 metros del torpe fotógrafo.


Life is beautiful. Y todos perseguimos la vida, ¿no?
jueves, 4 de noviembre de 2010
Escribí sobre Amor

La vida nos sonríe, los Belle & Sebastian tienen CD nuevo, Write About Love, y este es el video nerd de la canción que abre el disco. Murdoch está hecho un zafado: baila con un estilo inigualable. En realidad, creo que nadie lo quiere igualar en ese campo.
Están el próximo lunes 15 de noviembre en el Luna Park, pero le tengo miedo al sonido...
Mientras tanto, enjoy.
martes, 2 de noviembre de 2010
Más cosas buenas para el alma

Este sí tiene texto. En la pila faltan "Ladies of the Canyon", que lo presté a alguien y no recuerdo a quién y ahora no puedo conseguirlo en ningún lado, y "Shine", que está en mi pila de discos actuales que están en heavy rotation en mi reproductor, entre otras cosas porque es más dificilongo que el resto de la obra de la Joni.
Esos CD's de la foto, al igual que los de XTC en el post anterior, suelen dormir en la casa de mi vieja, y fueron de las primeras cosas que metí en una caja cuando me mudé hace unos años de donde vivía entonces a donde vivo ahora. Viajan ida y vuelta a mi casa de a uno o dos por vez.
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